viernes, 19 de octubre de 2007
sábado, 25 de agosto de 2007
Discurso de Nicolás Sarkozy
«El pensamiento único, que es el pensamiento de quienes lo saben todo, de quienes se creen no sólo intelectualmente sino también moralmente por encima de los demás, ese pensamiento único había denegado a la política la capacidad para expresar una voluntad. Había condenado la política. Había profetizado su caída imparable frente a los mercados, las multinacionales, los sindicatos, Internet. Se sostenía que en el mundo tal cual es hoy, con sus informaciones que se difunde instantáneamente, sus capitales que se desplazan cada vez más rápido y sus fronteras ampliamente abiertas, la política ya no jugaría más que un papel anecdótico y que ya no podría expresar una voluntad, porque el poder pronto estaría compartido, diluido, disperso en red; porque las fronteras estarían totalmente abiertas y los hombres, los capitales y las mercancías circularían sin obedecer a nadie. Pero la política retorna. Retorna por todas partes en el mundo. La caída del Muro de Berlín pareció anunciar el fin de la Historia y la disolución de la política en el mercado. Dieciocho años después, todo el mundo sabe que la Historia no ha terminado, que siempre es trágica y que la política no puede desaparecer porque los hombres de hoy sienten una necesidad de política, un deseo de política como rara vez se había visto desde el fin de la segunda guerra mundial.
Necesidad de nación
La necesidad de política tiene por corolario la necesidad de nación. La nación también había sido condenada. Pero aquí está de nuevo, para responder a la necesidad de identidad frente a la mundializació n, vivida como una empresa de uniformizació n y mercantilizació n del mundo en la que ya no quedaría lugar para la cultura y para los valores del espíritu. Quizá la inquietud es excesiva, pero es bien real y expresa una necesidad de identidad muy fuerte. Por todas partes la he encontrado en esta campaña; en todas partes me han hablado de ella gentes de toda condición. Pero la nación no es sólo la identidad. Es también la capacidad de estar juntos para protegerse y para actuar. Es el sentimiento de que no se está solo para afrontar un futuro angustioso y un mundo amenazante. Es el sentimiento de que, juntos, se es más fuerte, y podremos hacer frente a lo que, solos, no podríamos afrontar.
Yo he querido volver a poner la voluntad política y Francia en el corazón del debate político. La voluntad política y la nación están siempre para lo mejor y para lo peor. El pueblo que se moviliza, que se convierte en una fuerza colectiva, es una potencia temible que puede actuar tanto para lo mejor como para lo peor. Hagamos las cosas de manera que sea para lo mejor. Conjuraremos lo peor respetando a los franceses, manteniendo nuestros compromisos, respetando la palabra dada. Conjuraremos lo peor haciendo que la moral retorne a la política.
Contra los herederos de Mayo del 68
No me da miedo la palabra "moral". Desde mayo de 1968 no se podía hablar de moral. Era una palabra que había desaparecido del vocabulario político. Hoy, por primera vez en decenios, la moral ha estado en el corazón de la campaña presidencial. Mayo del 68 nos había impuesto el relativismo intelectual y moral. Los herederos del 68 habían impuesto la idea de que todo vale, de que no hay ninguna diferencia entre el bien y el mal, entre lo verdadero y lo falso, entre lo bello y lo feo. Habían querido hacernos creer que el alumno vale tanto como el maestro, que no hay que poner notas para no traumatizar a los malos alumnos, que no había diferencias de valor y de mérito. Habían querido hacernos creer que la víctima cuenta menos que el delincuente, y que no puede existir ninguna jerarquía de valores. Habían proclamado que todo está permitido, que la autoridad había terminado, que las buenas maneras habían terminado, que el respeto había terminado, que ya no había nada que fuera grande, nada que fuera sagrado, nada admirable, y tampoco ya ninguna regla, ninguna norma, nada que estuviera prohibido.
Recordad el eslogan de Mayo del 68 en las paredes de la Sorbona: "Vivir sin obligaciones y gozar sin trabas". Así la herencia de Mayo del 68 ha liquidado a la escuela de Jules Ferry en la izquierda francesa, que era una escuela de la excelencia, del mérito, del respeto, del civismo; una escuela que quería ayudar a los niños a convertirse en adultos y no a seguir siendo niños grandes, una escuela que quería instruir y no infantilizar, porque había sido construida por grandes republicanos que tenían la convicción de que el ignorante no es libre. Pero la herencia de Mayo del 68 ha liquidado esa escuela que transmitía una cultura común y una moral compartida, cultura y moral gracias a las que todos los franceses podían hablarse, comprenderse, vivir juntos. La herencia de Mayo del 68 ha introducido el cinismo en la sociedad y en la política. Han sido precisamente los valores de Mayo del 68 los que han promovido la deriva del capitalismo financiero, el culto del dinero-rey, del beneficio a corto plazo, de la especulación. El cuestionamiento de todas las referencias éticas y de todos los valores morales ha contribuido a debilitar la moral del capitalismo, ha preparado el terreno para el capitalismo sin escrúpulos y sin ética, para esas indemnizaciones millonarias de los grandes directivos, esos retiros blindados, esos abusos de ciertos empresarios, el triunfo del depredador sobre el emprendedor, del especulador sobre el trabajador.
La izquierda hipócrita
Los herederos de Mayo del 68 han degradado el nivel moral de la política. Todos esos políticos que reivindican la herencia de Mayo del 68, dan al prójimo lecciones que jamás se aplican a sí mismos, quieren imponer a los demás comportamientos, reglas, sacrificios que jamás se imponen a sí mismos. Proclaman: "Haced lo que yo digo, no hagáis lo que yo hago". Ésa es la izquierda heredera de Mayo del 68, la que está en la política, en los medios de comunicación, en la administració n, en la economía. La izquierda que le ha tomado gusto al poder, a los Privilegios. La izquierda que no ama a la nación porque no quiere compartir nada. Que no ama a la República porque no ama la igualdad. Que pretende defender los servicios públicos, pero que jamás veréis en un transporte colectivo. Que ama tanto la escuela pública, que a sus hijos los lleva a colegios privados. Que dice adorar la periferia, pero que se cuida muy mucho de vivir en ella. Que siempre encuentra excusas para los violentos, a condición de que se queden en esos barrios a los que ella, la izquierda, no va jamás. Esa izquierda que hace grandes discursos sobre el interés general, pero que se encierra en el clientelismo y el corporativismo. Que firma peticiones y manifiestos cuando se expulsa a algún "okupa", pero que no aceptaría que se instalaran en su casa. Que dedica su tiempo a hacer moral para los demás, sin ser capaz de aplicársela a sí misma. Esa izquierda, en fin, que entre Jules Ferry y Mayo del 68 ha elegido Mayo del 68, es la que condena a Francia a un inmovilismo cuyas principales víctimas serán los trabajadores, los más modestos, los más pobres.
Ésa es la izquierda que desde Mayo del 68 ha renunciado al mérito y al esfuerzo, que ha dejado de hablar a los trabajadores, de sentirse concernida por la suerte de los trabajadores, de amar a los trabajadores; porque el valor trabajo ya no forma parte de sus valores, porque su ideología ya no es la de Jaurès o la de Blum, que respetaban a los trabajadores, sino que ahora la ideología de la izquierda es la del reparto obligatorio del trabajo, la de las 35 horas, la del asistencialismo. La crisis del trabajo es ante todo una crisis moral, y en ella la herencia de Mayo del 68 tiene una enorme responsabilidad. Yo quiero rehabilitar el trabajo, quiero devolver al trabajador el primer lugar en la sociedad.
Liquidar la herencia de Mayo del 68
La herencia de Mayo del 68 ha debilitado la autoridad del Estado. Esos herederos de los que en Mayo del 68 gritaban "CRS = SS", toman sistemáticamente partido por los violentos, los alborotadores y los estafadores contra la policía. Lo hemos visto tras los incidentes de la Estación del Norte. En lugar de condenar a los violentos y de apoyar a las fuerzas del orden y su difícil trabajo, no se les ha ocurrido nada mejor que esta frase, que merecería ser inscrita en los anales de la República: "Es inquietante constatar que se ha abierto una fosa entre la policía y la juventud". Como si los vándalos de la Estación del Norte representaran a toda la juventud francesa. Como si fuera la policía la que estaba actuando mal, y no los violentos. Como si los violentos hubieran destrozado todo y saqueado los comercios para expresar una revuelta contra una injusticia. Como si el hecho de ser jóvenes lo excusara todo. Como si la sociedad fuera siempre culpable y el delincuente siempre inocente. Ésos son los herederos de Mayo del 68, que denigran la identidad nacional, que atizan el odio a la familia, a la sociedad, al Estado, a la nación, a la República.
En estas elecciones se trata de saber si la herencia de Mayo del 68 debe ser perpetuada o si puede ser liquidada de una vez por todas. Yo quiero pasar la página de Mayo del 68. Pero tiene que ser más que un gesto. No hay que contentarse con poner banderas en los balcones el 14 de julio y cantar la Marsellesa en vez de la Internacional en los mítines del Partido Socialista. No se puede decir que se desea el orden y tomar sistemáticamente partido contra la policía. No es posible seguir denunciando la "provocación" y el "Estado policial" cada vez que la policía intenta hacer respetar la ley. No se puede decir que uno apuesta por el valor del trabajo y, al mismo tiempo, generalizar las 35 horas, seguir cargándolo con impuestos y estimular la mentalidad del asistido, del que cobra del Estado para no trabajar. No se puede decir que se desea obstaculizar las deslocalizaciones y al mismo tiempo rechazar cualquier experimentació n del IVA social, que permite financiar la protección social con las importaciones. No es posible proclamar grandes principios y negarse a inscribirlos en la realidad. Yo propongo a los franceses romper realmente con el espíritu, con los comportamientos, con las ideas de Mayo del 68, con el cinismo de Mayo del 68. Propongo a los franceses devolver a la política la moral, la autoridad, el trabajo, la nación. Les propongo reconstruir un Estado que haga realmente su trabajo y que, en consecuencia, domine las feudalidades, los corporativismos y los intereses particulares. Les propongo rehacer una República una e indivisible contra todos los comunitarismos y todos los separatismos. Les propongo reedificar una nación que de nuevo esté orgullosa de sí misma.
Ciudadanía de deberes
Al poner sistemáticamente los derechos por encima de los deberes, los herederos de Mayo del 68 han debilitado la idea de ciudadanía. Al denigrar la ley, el Estado y la nación, los herederos de Mayo del 68 han favorecido el crecimiento del individualismo. Han incitado a cada cual a no pensar más que en sí mismo y a no sentirse concernido por los problemas del prójimo. Yo creo en la libertad individual, pero quiero compensar el individualismo con el civismo, con una ciudadanía hecha de derechos pero también de deberes. Quiero derechos nuevos, derechos reales y no virtuales. Quiero un derecho real a un techo, al alojamiento. Un derecho real al cuidado de los hijos, a la escolarizació n de niños con minusvalías, a la dependencia para los mayores. Quiero el derecho a un contrato de formación para los jóvenes de más de 18 años, y a la formación a lo lago de toda la vida. Quiero el derecho a la caución pública para aquellos que no tienen padres, para los que no tienen relaciones, para los enfermos a los que no se les quiere prestar porque se considera que representan un riesgo demasiado elevado. Quiero el derecho a un contrato de transición profesional para los que están en paro.
Pero quiero que estos derechos estén equilibrados con los deberes. La ideología de Mayo del 68 habrá muerto cuando la sociedad se atreva a recordar a cada cual sus deberes, cuando en la política francesa se ose proclamar que, en la República, los deberes son la contrapartida de los derechos. Ese día al fin se habrá realizado la gran reforma moral e intelectual que Francia necesita una vez más. Entonces podremos reconstruir sobre cimientos renovados esa República fraternal que es el sueño siempre inacabado, nunca realizado de Francia desde el primer día en que tuvo conciencia de su existencia como nación. Porque Francia no es una raza, no es una etnia, ni sólo un territorio; Francia es un ideal incansablemente perseguido por un gran pueblo que, desde su primer día, cree en la fuerza de las ideas, en su capacidad para transformar el mundo y hacer la felicidad de la humanidad.
Quiero decírselo a los franceses: el pleno empleo, el crecimiento, el aumento del poder adquisitivo, la revalorizació n del trabajo, la moralización del capitalismo, todo eso es necesario y es posible. Pero eso no son más que medios que deben ser puestos al servicio de una cierta idea del hombre, de un ideal de sociedad donde cada cual pueda encontrar su lugar, donde la dignidad de todos y cada uno sea reconocida y respetada.»
Discurso de Bercy, 29 de abril de 2007. Ver el discuso completo aquí (en francés): www.u-m-p.org/ site/index. php/ump/s_ informer/ discours/ nicolas_sarkozy_ a_bercy
miércoles, 11 de julio de 2007
Julio Borges - IV Foro Atlántico

Vengo de un país donde se habla de:
Darle a todos los trabajadores 4 horas de enseñanza de socialismo.
Donde los militares se tienen que saludar entre sí con la consigna "Patria, Socialismo o Muerte".
Dónde se ha cerrado uno de los canales de televisión más antiguos del continente.
Donde se está utilizando utilizar el sistema escolar para ideologizar a los niños.
Donde la gran discusión es lograr la reelección vitalicia del Presidente y como desmantelar la descentralización.
Donde hay control de cambios, de precios y se acaba de estatizar la electricidad y las comunicaciones, y dónde se habla de nacionalizar la banca.
Donde un proyecto de ley habla de prohibir y penalizar la cooperación internacional a las ONG's y a los partidos políticos.
Dónde se acaba de decretar un partido único.
Donde el Presidente habla todas las semanas varias horas seguidas por todas las radios y tv's del país.
Donde el gran debate es decir que Cristo fue el primer socialista .
Donde el empleo público supera al empleo privado.
Donde más de 600 agresiones contra periodistas se están procesando en la Comisión de Derechos Humanos de la OEA.
Donde el Estado maneja 11 canales de televisión y más de cien emisoras de radio.
Donde todos los jueces, magistrados y fiscales han sido nombrados por el Jefe.
Donde el Vicepresidente actual fue el árbitro electoral y el Vicepresidente anterior es ahora Fiscal General.
Buenas tardes, mi nombre es Julio Borges y vengo no de Cuba sino de Venezuela, el país de dónde regresó el idiota.
Extracto del Discurso de Julio Borges en el IV Foro Atlántico "Un Encuentro por la Democracia y por la Libertad en Europa y la Américas", realizado en la Casa de América de Madrid, España, el 4 de julio de 2007
sábado, 7 de julio de 2007
domingo, 10 de junio de 2007
jueves, 7 de junio de 2007
NNGG apoya la concentración de la Plataforma Venezolana de Madrid


NNGG apoya la concentración de la Plataforma Venezolana de Madrid
Ésta es la segunda protesta que se organiza esta semana en Madrid contra el cierre de RCTV, tras la convocada por Nuevas Generaciones del Partido Popular, el martes pasado ante la Embajada de Venezuela en Madrid. A la concentración acudieron Nacho Uriarte Presidente Nacional y Ángel González secrtario general, acompañados de numeros mienbros de NNGG. Asistio también Jorge Moraga secretario de Relaciones Internacionales del PP.
(EFE).- La Plataforma Democrática Venezolanos en Madrid (PDVM) se volvió a manifestar hoy en Madrid contra la no renovación de la licencia de Radio Caracas Televisión (RCTV).Ésta es la segunda protesta que se organiza esta semana en Madrid contra el cierre de RCTV, tras la convocada por Nuevas Generaciones del Partido Popular, el martes pasado ante la Embajada de Venezuela en Madrid.El presidente de la PDVM, William Cárdenas, que se refirió al presidente venezolano, Hugo Chávez, como "golpista y fascista", leyó la que llamó "Declaración de Cibeles", un manifiesto en el que condena los ataques contra la libertad de expresión que supone el cierre de RCTVCárdenas también condenó las "violaciones a los Derechos Humanos" en Venezuela y la "persecución a la oposición", además de las presuntas "torturas y desapariciones a manos de las fuerzas de seguridad".El manifiesto exige la "libertad para los presos políticos y losestudiantes desaparecidos" y "el restablecimiento de la libertad de expresión en Venezuela"."Nos declaramos en total rebelión contra el régimen castrocomunista de Hugo Chávez", dijo Cárdenas, quien también llamó al pueblo venezolano a la "desobediencia civil", lo que justificó "con fundamento en el artículo 350 de la Constitución venezolana".También estuvieron presentes el senador vasco Iñaki Anasagasti y representantes del Partido Popular (PP), entre los que destacaron Ignacio Uriarte, presidente de Nuevas Generaciones del PP, y Jorge Moraga, secretario de Relaciones Internacionales del PP.
miércoles, 6 de junio de 2007
Nuevas Generaciones se suma a la “lucha por la libertad” de Venezuela

Nuevas Generaciones se suma a la “lucha por la libertad” de Venezuela
El presidente de Nuevas Generaciones del Partido Popular, Nacho Uriarte, ha afirmado que la organización juvenil del PP se ha sumado a la “lucha por la libertad” que abanderan los jóvenes venezolanos y que “está contagiando a jóvenes de toda Europa”.
En este sentido, Uriarte ha destacado “la importante labor que está realizando la juventud de Venezuela para defender los derechos fundamentales y la libertad”, especialmente, tras el cierre de la cadena de televisión crítica con el régimen de Chávez, Radio Televisión Caracas.Uriarte ha criticado que algunos dirigentes del Partido Socialista hayan justificado el cierre de este medio de comunicación por causas administrativas al tiempo que ha lamentado que Zapatero escoja como aliados internacionales a Chávez, Morales o Castro en lugar de afianzar las relaciones de España con las democracias europeas que defienden valores fundamentales como la libertad de expresión.Durante la concentración convocada por Nuevas Generaciones frente a la Embajada de Venezuela, Uriarte ha asegurado que “pese a las decisiones políticas del Gobierno socialista, la sociedad española se solidariza con el pueblo venezolano”, por ello, les ha animado a continuar “luchando por los derechos fundamentales y el triunfo de la libertad”.
lunes, 7 de mayo de 2007
¿Por qué algunos países ya abandonaron los 7.000 siglos de pobreza en que siempre vivió la humanidad?
"Cuando se pregunta uno: ¿por qué algunas naciones son ricas mientras otras son pobres?, la idea clave es que las naciones producen dentro de sus fronteras no aquello que la dotación de recursos permite, sino aquello que las instituciones y las políticas públicas permiten".- Mancur Olson, economista
Recordemos que ni Hong Kong, Japón, Luxemburgo o Suiza están particularmente dotadas de recursos naturales (por eso el mito de que el Ecuador (se aplica igual para cualquier país latinoamericano) es un pais rico pero la riqueza está mal distribuida: eso es confundir recursos naturales con riqueza ya creada, o confundir lo potencial vs. lo real), ni los suizos ni luxemburgueses ni los hongkoneses gastan agresivamente en educación provista centralizadamente por el Estado (otro mito, pues más bien tienen esquemas o localistas o privados, y sobre todo libertad de elegir), ni los cuatro tuvieron una guerra u otro shock "para reaccionar" o tienen 4 estaciones que les "fuercen" a ser "organizados", ni fueron imperios que saquearon a otros paises, ni son gringos altos y rubios y por eso "sí les da la raza", etc etc etc explicaciones típicas de ser escuchadas en un cocktail sobre por qué esos países son ricos. Esas explicaciones están bien en el mejor de los casos (y sólo algunas de ellas) como algún factor menor y para entretenerse un rato en conjeturas, pero al haber siempre ejemplos de paises que no tuvieron uno o ninguno de esos elementos, pero es rico, se cae la explicación.
Lo único que tienen en común -si somos rigurosos- los países ricos del mundo son instituciones favorables al emprendimiento y el imperio de la ley/instituciones (vs. el capricho de los funcionarios o políticos). Se puede resumir en "mentalidad+instituc iones". Mentalidad abierta al mundo y sin miedo al cambio pero respetuosa del derecho ajeno, e instituciones que defiendan el fruto del esfuerzo personal (propiedad, contratos y empresas) para poder planear a largo plazo (que haya inversión en vez de fuga de capitales/ganancias , a países donde sí estarán a salvo -no de la mano invisible del mercado en que pueden crecer- si no de la garra peluda del Estado). Esa mentalidad permite que haya toma de riesgos, se premie el esfuerzo personal, se coseche los frutos de servir a los demás con buenos productos y servicios; esas instituciones permiten que se genere un circulo virtuoso de mantener y crear nueva riqueza material y cultural. Riqueza cultural porque los grandes centros de la cultura siempre han sido las ciudades comerciales, desde la era de los Sumerios y Persia, pasando por el Renacimiento Italiano, la Holanda del XVIII hasta llegar a las modernas capitales del mundo y su vibrante vida cultural. Esa suma de mentalidad e instituciones da como resultado común que tengan grandes empresas, de talla mundial, pues sus sociedades permiten o incluso alientan cultural e institucionalmente esos emprendimientos ambiciosos, visionarios y de amplio impacto social. Una mirada al Indice de Libertad Económica Mundial publicado por la Fundación Heritage ( www.heritage. org) o similar indice del Frasier Institute de Canadá, nos da una clara idea de cuales son a su vez esas instituciones que habilitan en vez de entorpecer el avance de las naciones.
Juan Fernando Carpio
5 de Mayo de 2007